Lumbalgia

Conociendo nuestro cuerpo

Nuestra columna vertebral es un conjunto de estructuras óseas muy importante de nuestro cuerpo, la cual nos permite realizar muchas de nuestras actividades de la vida diaria; está conformada por 33 vértebras de las cuales 27 son las responsables de permitir el movimiento en distintas direcciones. La columna vertebral está dividida en 5 secciones, una de ellas es la columna lumbar, ubicada en la parte inferior de la espalda. Esta sección está conformada por 5 vértebras y una diversidad de músculos, ligamentos y discos intervertebrales, los cuales pueden verse afectados con el paso del tiempo por distintos factores, desencadenando dolor y en ocasiones limitando considerablemente el movimiento de nuestro cuerpo. Conocer más sobre esta afección nos dará herramientas valiosas sobre cómo cuidar nuestra columna vertebral y cómo actuar ante este tipo de lesiones. 

Comprendiendo la Lumbalgia

Si ha experimentado o está experimentando dolor en la parte baja de la espalda, esta información es para usted. 

La lumbalgia, comúnmente conocida como “dolor lumbar”, es una de las causas de consulta más frecuentes, afectando a más del 80% de la población al menos una vez en su vida. Este dolor puede ser esporádico, es decir, que se genera de forma transitoria o puede llegar a ser recurrente, presentándose de forma constante con el transcurso del tiempo; se caracteriza por ser ardiente, opresivo, punzante y en ocasiones suele desencadenar una sensación de corriente eléctrica que puede irradiarse hacia una o ambas piernas.

Puede ser causado por una amplia variedad de factores, desde lesiones musculares y malas posturas, hasta enfermedades degenerativas o sobreesfuerzo físico.

La intensidad del dolor puede variar entre leve, moderada o severa, lo cual está íntimamente ligado a la causa de la lesión y puede interferir significativamente con actividades cotidianas como estar de pie, caminar, dormir adecuadamente, levantar objetos o conducir.

Causas más frecuentes de la Lumbalgia

El dolor lumbar es un síntoma que indica lesión en una o varias estructuras anatómicas de su columna vertebral y la región abdominopélvica; por lo que es importante destacar que, si usted está sufriendo esta afección en este momento, lo más recomendable es consultar con un especialista en columna vertebral para identificar la causa de la lesión. A continuación, le presentamos las principales de ellas, a fin de que pueda tomarlo como referencia al momento de consultar con su médico. 

Lesiones de Tejidos blandos

Que involucran músculos, ligamentos y discos intervertebrales, a causa de un accidente o sobreesfuerzo.

Enfermedades degenerativas

Como artrosis lumbar o estenosis espinal (estrechamiento del canal medular) a causa de una hernia discal.

Malas posturas

Al trabajar, dormir o realizar actividades físicas que generan tensión muscular o rectificación de la curvatura de su columna lumbar.

Embarazos

Sobre todo en el último trimestre a causa de los cambios hormonales y del cambio en el centro de gravedad.

Afecciones del suelo pélvico

Como los síndromes premenstruales, espasmos de piso pélvico o prolapsos del útero, vejiga o recto a causa de debilidad muscular.

Falta de condición física

Que genera debilidad de los músculos abdominales y de la espalda baja, así como de la región glútea.

Retracciones musculares

En la región posterior e interna de los muslos que generan poca flexibilidad.

Estres y tensión muscular

Que provocan contracturas en la zona lumbar, desencadenando dolor.

Sindrome del PSOAS mayor

Este síndrome se caracteriza por dolor sordo de tipo opresivo que se irradia desde la región abdominal hacia la columna lumbar y la región glútea, generalmente ocasionado por largas horas en posición sentada que han desencadenado retracción de este músculo, el cual se encarga de la flexión de la cadera y une la columna vertebral a nuestros miembros inferiores (muslos).

¿Por qué debes asistir a fisioterapia si tienes lumbalgia?

Un plan de tratamiento oportuno y adaptado a tus necesidades puede marcar la diferencia en tu recuperación, ayudándote a aliviar los síntomas, mejorar tu calidad de vida y prevenir futuros episodios. Conoce sus beneficios:

Reducción del dolor y la inflamación

La fisioterapia disminuye el dolor de manera progresiva, reduciendo la inflamación y mejorando tu bienestar general sin depender de medicamentos a largo plazo.

Recuperación funcional

Los ejercicios dirigidos y supervisados te ayudan a fortalecer la musculatura, mejorar la postura y recuperar la confianza para realizar tus actividades diarias.

Prevención de recaídas

La fisioterapia aborda las causas subyacentes de la lumbalgia, promoviendo una alineación adecuada y hábitos saludables para evitar que el dolor regrese.

Mejora de la calidad de vida

Al controlar los síntomas, se fomenta una mayor movilidad, estabilidad y comodidad para que retomes tus actividades cotidianas con energía y confianza. Este enfoque integral asegura una recuperación más rápida y efectiva, adaptada a las necesidades de cada paciente.

¿Cómo se trata esta lesión desde la Fisioterapia?

La selección de las distintas modalidades de tratamiento para el manejo de la lumbalgia parte de una evaluación detallada y el diagnóstico correcto, tras establecer la causa, el tratamiento puede incluir las siguientes técnicas:

Descompresión Discal Computarizada.

Es un tratamiento no invasivo que ayuda a reducir el dolor de espalda y cuello causado por hernias discales, ciática y compresión nerviosa, mediante una tracción controlada que disminuye la presión sobre los discos y favorece su recuperación.

Terapia manual

Incluye masajes terapéuticos, liberación miofascial y técnicas de movilización articular para aliviar la tensión muscular.

Punción seca

Esta es una técnica de fisioterapia invasiva que será utilizada en casos específicos de puntos gatillo (espasmos severos de músculos específicos).

Educación postural

Su fisioterapeuta le enseñará las pautas posturales adecuadas en su puesto de trabajo, para su óptimo descanso y para el desarrollo de sus actividades de la vida diaria.

Kinesiotaping

Modalidad indicada para brindar relajación muscular, estabilidad y soporte articular. 

Ejercicios terapéuticos

Programas de reeducación postural, diseñados para fortalecer la musculatura de la faja abdominopélvica y lumbar, mejorar la postura y recuperar la estabilidad de la columna vertebral.

Electroterapia y tecnología avanzada

Aplicación de modalidades como electroestimulación, magnetoterapia, láser terapéutico, ultrasonido, sistema super inductivo, entre otros para acelerar el proceso de recuperación.

Técnicas de relajación

Los ejercicios de respiración diafragmática juegan un papel determinante en el manejo del dolor lumbar.

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